Esta
zona posibilita la crianza de ejemplares adaptados a las distintas
condiciones climáticas, ya que la misma se efectúa en total
libertad y al aire libre; sólo se introducen en caniles las
hembras durante el parto, pero con acceso total al exterior.
Con este tipo de crianza hemos conseguido perros con excelente
desarrollo de musculatura, dado el ejercicio continuo y el trabajo
en el establecimiento, de carácter totalmente equilibrado ya
que en ningún momento sufren el estrés producido por el encierro
en lugares reducidos, como así también lechigadas que mantienen
no sólo las características de sus padres, sino además con una
sanidad propia de cachorros que no están expuestos en los primeros
días de vida a factores debilitantes, estrés, parásitos y enfermedades
virales, que puedan afectar su futuro desarrollo. Por todo esto,
el futuro propietario de un cachorro que sale de nuestro criadero,
con su plan de vacunas al día y desparasitado, efectuados todos
estos procedimientos sólo por un médico veterinario, tiene la
certeza de que adquiere no sólo un ejemplar de excelente estándar
racial, sino con todas las garantías de sanidad que se le pueden
brindar.
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